Respondemos al llamado a amar a Dios y a nuestro prójimo formando individuos y comunidades como discípulos misioneros de Jesús que comparten su fe en acción y a través de la Oración!
“El Señor es mi pastor, nada me faltará.”
Salmos 23:1
“El Señor es mi fuerza, escudo mío, en él confío mi corazón y he recibido ayuda; mi carne de nuevo ha florecido, le doy gracias de todo corazón.”
Salmos 28:7
“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.”